Anitacalero's Blog

…Tema 3A!

Posted on: enero 21, 2011

Mapa Conceptual :Tema 3A

TEMA 3A: IMÁGENES

Lo que las imágenes parecen y no son (o como nuestra relación con las imágenes es muy compleja y sistémica). No hay representaciones objetivas ni tampoco miradas objetivas, siempre existe subjetividad. Porque, para empezar, lo que no hay es una “realidad” objetiva. Lo que existe es una realidad construida, mediada.

A) Una realidad mediada, en primer lugar, por el lenguaje. Vemos lo que conocemos mediante el lenguaje. No sabremos más elementos y seres de la selva nosotros que un indígena que vive allí, como no sabemos nombrar muchísimas cosas que acontecen en la selva no podemos verlas o conocerlas y por tanto no las vemos.

B) Una realidad mediada por los conceptos y las ideas (la noosfera). Ideas como libertad, patria, “nuestro pueblo”. Edgar Morin también hablo de esto: “Creo que no nos percatamos de que las ideas–ahora ejercen una mediación necesaria en nuestra comunicación con la realidad-también nos van a tapar la realidad, de modo que confundiremos la idea y lo real. Esta relación bárbara con las ideas es una de las cosas más atroces que le hayan pasado a la humanidad. ¿Por qué? Porque del mismo modo que las comunidades humanas generaron antaño dioses a menudo terribles, que exigían incontables sacrificios humanos, hoy en día suponemos la existencia y la trascendencia de nuestras ideas. Somos capaces de matar o morir por una idea. ¡Éste es, pues, el aspecto que ofrece esta especie de esfera que ha aparecido! Si no la alimentáramos con nuestras actividades cerebro-mentales y culturales, se derrumbaría…”

C) Y mediada por uno de los mediadores más poderosos: las imágenes, porque vemos a través de las imágenes, no es lo mismo vivir la realidad que verla a través de imágenes. Vemos lo que la televisión quiere que veamos, por eso las imágenes no muestran la realidad en su totalidad. El marco que construyen las imágenes siempre está determinado por alguien. Al final las imágenes terminan siendo la realidad. Bodrilad habla acerca de la híper realidad que es, ni más ni menos, que aquella que se superpone a la realidad. Vivimos en un mundo de visualidad expandida, gracias a las imágenes vemos más de lo que deberíamos ver.

Las imágenes hacen visibles las cosas que en principio y directamente no se aprecian David Freedberg habló del poder de las imágenes en nosotros: “debemos otorgar a las imágenes toda la importancia que merecen por pertenecer a la realidad y no puramente (como recurso simple y caduco) al ámbito de la representación. Generaciones de teóricos nos han inculcado que lo extraordinario y lo maravilloso de las representaciones no es lo mismo que lo extraordinario, y lo maravilloso de la realidad. A este respecto, la representación es exactamente lo contrario de lo que siempre se pensó que era. La representación es algo milagroso porque nos induce erróneamente a pensar que es realista, pero sólo es milagrosa porque es algo distinto de lo que representa.

El gran engaño que esconden todas las teorías de la representación que he abordado […] es el siguiente: nos hemos visto forzados a evaluar la respuesta (y el éxito de la creación) a partir de la separación absoluta entre representación y realidad. Pero todo lo que rodea a un cuadro o a una escultura exige que contemplemos los objetos y aquello que representan como una porción de la realidad: sobre esta base se perfilará nuestra respuesta. Reaccionar ante un cuadro o ante una escultura «como si» fueran reales es algo distinto a reaccionar ante la realidad como algo real.” Por tanto lo que nos importa en sí no son las imágenes sino lo que estas representan, y a que como hemos mencionado antes las imágenes construyen la realidad.

No quiere decir que las imágenes nos engañen sino que nos dan otro modo de ver la realidad. Como hemos citado antes la realidad está siendo sustituida por las imágenes, por ejemplo los dinosaurios los conocemos por imágenes que han inventado los hombres. Lo mismo ocurre con el interior de la tierra o con los átomos. Lo que nos importa de las imágenes es cómo influyen en la realidad como bien hemos dicho antes.

D) La realidad es un complejo sistémico actualizado por cada persona ( en el que tienen gran importancia las imágenes. Construimos la realidad desde nuestro presente, desde nuestro ahora: la realidad es inseparable de nuestra mirada, de cada de los espectadores que la miran. Y construimos esa realidad mediante interacciones (interacciones continuas, interretroactivas, complejas). Las imágenes co-construyen el mundo no solo invocando la realidad exterior, sino otras imágenes. La función de las imágenes es que las personas se crean lo que las imágenes dicen no si las imágenes son reales o no. Por eso nuestra relación con las imágenes es de interpretación (atribución de sentidos). Las imágenes nos hacen plantearnos pensamientos complejos (para que sirve, que saca de mi, que me aporta, etc.).

Por eso es preciso evitar la tentación de pensar que podemos vivir en una realidad “objetiva” y mensurable… ni siquiera con respecto a lo que se puede medir.

La única realidad es la realidad que construimos. Y la construimos a través de interacciones, de un modo sistémico. Cada pequeña variación en uno de los condicionantes lo cambia todo. Esto no significa negar la posibilidad de conocer la realidad: es posible conocer una gran parte de la realidad, pero sabiendo que lo hacemos mediante interpretaciones. Los datos objetivos, por si solos, no dicen nada. Aunque son necesarios y muy útiles (por ejemplo, es objetivo que Colón llegó a América en 1942…pero eso por sí solo no significa nada). Por eso ni la mas fiel de las representaciones es “la realidad”. Solo es un fragmento de una cierta parte de la realidad que hemos seleccionado y que presentamos de una determinada manera, al que nosotros además damos sentido, de manera sistémica. No hay significado correcto… sino posibles significados correctos, siempre a la luz de una u otra mirada. Cada imagen es ella misma, y muchas cosas más… nunca, por ejemplo, un simple reclamo. Por supuesto las llamadas “estéticas” o “de arte” también son mucho más que simples imágenes.

Las imágenes construyen una cierta realidad, y me construyen a mí. La realidad como relato y como memoria.

-“Con frecuencia se transita por los pensamientos como los automóviles en las autopistas, se circula por inercia, dócilmente guiados por los paneles indicadores y vallas, sin ver nada”.

Continuamente reinterpretamos la realidad moviéndonos en una delgada línea entre realidad y ficción, entre conciencia y realidad. Una realidad que es autorreferencial, una construcción personal y socio-cultural, variable, producto de muchas y complejas interacciones, en las que las emociones juegan un papel importante.

 IEscultura de Franco en Capitanía (Valencia)

                 II La piedad (1498-1499)

 

                   III   La Gioconda (1503-1506)

  

            IVMarcel Duchamp (1919)

  

Las imágenes no sólo representan, no sólo cuentan otras cosas además de lo representado: también me representan a mí, me construyen, me convierten en parte de un sistema de narraciones e historias.

El sujeto no solo “se proyecta”, no sólo transfiere…a la vez es construído por las imágenes y los otros relatos de la cultura y la sociedad. INCLUSO PASA A SER PARTE DEL MUNDO DE LAS IMÁGENES, SE CONVIERTE ÉL (O ELLA) MISMO EN IMAGEN. Porque no es un sujeto “estable”, sino un individuo en continuo cambio, que continuamente se reinventa…o es reinventado.

Las imágenes son parte del diálogo que establecemos con la realidad, mediante el que “vemos” la realidad; mediante el que llegamos a ser realidad.

En esa relación con las imágenes no sólo reacciona nuestro cerebro, no sólo se resitúa nuestra mirada: reacciona nuestro cuerpo entero, nuestro yo-todo.

En la pornografía, independientemente de la opinión moral que nos merezca, el espectador (especialmente el masculino) pasa literalmente a interaccionar corporalmente con las imágenes. Esto es muy importante: no hay separación entre lo que “ve” y su cuerpo. Él es parte de la acción. Esto también ocurre cuando vamos al cine y vemos una película de romántica y nos emocionamos y comenzamos a llorar o cuando vemos un película de terror y nos agarramos el brazo del amigo que se encuentra a nuestro lado.

Siempre hay alguien grabando

Cualquier cosa: todas las cosas

Grados en la aproximación a las imágenes

La realidad, como concepto, es algo que en verdad causa problemas, se piensa que lo que se ve, lo que se oye, lo que se siente etc. es lo que constituye la realidad, pero si comparamos esta experiencia subjetiva con la de otro, el resultado es una falta de acuerdo en, a veces, nimiedades. Nadie percibe la realidad tal como otro lo hace, entonces ¿Cómo podemos decir que conocemos el mundo tal como es? Lo cierto es que lo que se conoce es siempre construcción, nunca objeto, siempre reflejo del sujeto, pero esto no es únicamente un fenómeno perteneciente al mundo individual, la civilización o mejor dicho la especie, como mente colectiva, también construye su propio mundo. La realidad que vive la sociedad es una realidad consensuada, una realidad que todos formamos para poder coexistir, relacionarnos y crecer como grupo, y también como individuos. Dice R. D. Laing que todo grupo funciona mediante la fantasía, ya que el ser humano es un ser gregario y busca identificarse siendo parte de un grupo, por lo tanto la forma común de interactuar es crear una realidad en la que todos se desenvuelvan y con las que todos estén de acuerdo, esto es, se crea una fantasía y se le asigna el sustantivo de realidad, pero no es la realidad objetiva.

Para Baudrillard existe una ilusión que es el principio del mundo: la ilusión radical. El mundo al principio, para el hombre, es ya de por sí una ilusión, la creación constante, por lo tanto, no es un factor circunstancial sino esencial. El mundo como creación debería estar acabado, pero cuando se le altera, cuando se proyecta sobre el, surge la necesidad de mantener dicha proyección, de algún modo esto permite el crecimiento y la evolución. Platón veía a esta realidad como el reflejo de otra más allá de nuestro mundo. En ese otro plano existen formas arquetípicas concretas que no representan, más bien presentan las cosas como son originalmente, ese es el mundo de las ideas. En ese lugar – dice Borges- existe un triangulo que es todos los triángulos, un hombre que es todos los hombres, esta la eternidad, el infinito. En esta existencia sólo podemos conocer, entonces, el reflejo de lo arquetípico, la representación, lo inacabado.

Muy similar a estas ideas es la propuesta hinduista del mito de la ilusión de Maya, diosa que con su velo cubre los ojos de lo seres humanos y otorga una visión ficticia del universo, pero no por ilusión deja de ser real, más bien se convierte en una alternativa de lo real, su símil no divino. El hombre no puede ver mas allá de cierta barrera porque los dioses le nublaron los ojos, cuenta el mito precolombino del Popol Vuh.

Por lo tanto, este sueño que todos soñamos, es la imitación imperfecta de algo que nos precedió. Empero esta insuficiencia de forma es una suerte de promesa de que lo que existe es perfectible. Sin embargo, en el crimen perfecto, dice Baudrillard, el verdadero crimen es la perfección, es decir, la conclusión, lo acabado. Esto es sobre todo verdadero en nuestra época. Lo pueblos antiguos siempre trataban la ilusión con la ilusión, los sueños en los sueños. Los pueblos en la actualidad tratan de perfeccionar la realidad, reducirla a lo verdadero y esa es la más grande ilusión.

El mundo imaginario obtenía su potencia de la seducción (concepto de Baudrillard), contrario a la producción, la seducción no crea, propicia, no destruye, desvía, actúa como un camino hacia lo simbólico en donde las formas pierden su valor y conservan solo su significado. La seducción plantea espectáculo, escenario y un espectador que sea cómplice del engaño. Pero cuando la sociedad busca realizar la realidad ocurre un fenómeno hasta cierto punto antagónico a la seducción y al espectáculo, este suceso es la obscenidad (concepto también de Baudrillard). La obscenidad no plantea espectáculo, no hay ya escenario, no existe distancia entre el observador o lo visible, todo es hiperreal, es la diferencia entre el surrealismo de principio de siglo XX y el hiperrealismo americano de final del mismo siglo. Lo real sin tapujos, tal como es, es más real de lo que en verdad es, como dijera Lipovestky es un proceso porno.

Lo hiperreal conlleva una lógica de representación, de cierto voyeurimo por la verdad, ya no se necesitan esos espectáculos en los que se presentaban culturas extrañas, de la teleserie pasamos al talk show y luego al reality show ¿Quién desea la actuación de unos completos desconocidos cuando se puede conocer su vida tal y como sucede, en tiempo real? El morbo que produce lo real no es más que esa lógica del porno, se pretende arrancar de la ilusión a la realidad, aunque ese intento sea aun más irreal de lo que pareciera, y acabará siendo un intento inútil.

En la era de lo obsceno, de la seducción vista desde el punto de vista de Lipovetsky, ya no hay necesidad de un estado autoritario, ahora todo se logra por persuasión y el principal agente es la televisión y sus contenidos fatuos. El hombre en busca de la hiperrealidad encuentra su mejor herramienta en la televisión. Cabe aclarar que ningún otro medio es tan enajenante. Dice Giovanni Sartori que los antiguos medios de comunicación (periódico, radio, cine) presentaban una imagen que requería interpretación, la lectura del símbolo o los símbolos que lo componían, con la televisión es diferente, la imagen equivale a la verdad, no hay tiempo para pensar, para abstraer, para reflexionar sobre el contenido, el zapping es un reflejo muy veloz, más veloz que el usuario mismo.

El telever destruye la capacidad de pensar de forma abstracta, pero funciona perfecto cuando lo que se quiere es la participación irreflexiva del público en la democracia política. Por eso es imposible una verdadera democracia, porque las decisiones políticas no las puede tomar una masa de sujetos ignaros. Estrategia de la democracia, la igualdad ante el televisor atrofia el sentido cognitivo.

La política se convierte, no ya en un espectáculo, sino en una mofa, todo se presenta, la política se vuelve porno, pero la masa no puede soportar tanta obscenidad así que duda, y esa duda se convierte en humor, no burla ni sarcasmo, sino un humor vació que sólo busca evadir la insoportable realidad. La obscenidad además se manifiesta en otros ámbitos, como el de la violencia. Los asaltos son a plena calle, las películas son gore, de verdad la violencia se convierte en hard, sin propósito claro, solo una firme intención por presentarla, por presentarla más real de lo que es, de nuevo, hiperreal.

Ante este éxtasis comunicativo el Yo se satura, como diría Kenneth Gergen, y pierde sus referencias, se desquicia, se enfrenta ante una esquizofrenia, multifrenia que lo mantiene desarmado ante su enfrentamiento con el mundo, ya no hay alienación, porque, gracias a lo obsceno, todo esta ahí, muy cerca, y ya no hay barreras, ya no hay límites. El mundo más real que lo real se convierte en una violencia que el hombre no ha sido, ni será capaz de controlar o incluso entender completamente.

Aficionados de star war en Santiago de Compostela

Predominio de la imagen sobre lo real

Vivimos en una sociedad del espectáculo. Toda la vida de las sociedades en las que dominan las condiciones modernas de producción se presenta como una inmensa acumulación de espectáculos. Todo lo que era vivido directamente se aparta en una representación.

El poder de decidir qué se emite, que “sale en la pantalla” es un poder inmenso actualmente.

El espectáculo se presenta como una enorme positividad indiscutible e inaccesible. No dice más que esto: “lo que parece es bueno, lo bueno es lo que parece”.

 

Las imágenes que se han desprendido de cada aspecto de la vida se fusionan en un curso común, donde la unidad de esta vida ya no puede ser restablecida. La realidad considerada parcialmente se despliega en su propia unidad general en tanto que seudo-mundo aparte, objeto de mera contemplación. La especialización de las imágenes del mundo se encuentra, consumada, en el mundo de la imagen hecha autónoma, donde el mentiroso se miente a sí mismo. El espectáculo en general, como inversión concreta de la vida, es el movimiento autónomo de lo no-viviente.

El espectáculo se muestra a la vez como la sociedad misma, como una parte de la sociedad y como instrumento de unificación. En tanto que parte de la sociedad, es expresamente el sector que concentra todas las miradas y toda la conciencia. Precisamente porque este sector está separado es el lugar de la mirada engañada y de la falsa conciencia; y la unificación que lleva a cabo no es sino un lenguaje oficial de la separación generalizada. El espectáculo no es un conjunto de imágenes, sino una relación social entre personas mediatizada por imágenes. Se hacen las cosas pensando en el posible espectáculo.

Atentado a Carrero Blanco:

Atentados a las Torres Gemelas:

Atentado de Hipercor en Barcelona (19 de Junio de 1987):

Por desgracia, a veces,  hay ” gente” que graban con mal gusto, escenas de maltrato escolar, psicológico, peleas a personas, peleas entre animales…etc. Esto lógicamente es penalizado pero no parece ser suficiente para que veamos  en internet vídeos de estos colgados. La sociedad del espectáculo convierte cualquier suceso, por lejano que sea, en un objeto a consumir por parte del público. Así cada instante de la vida puede ser exhibido, puede pasar a ser parte del imaginario del mundo entero. Es el espectáculo continuado.

La sociedad del espectáculo convierte cualquier suceso, por lejano que sea, en un objeto a consumir por parte del público. Cosifica toda la vida, la convierte en producto. Multiplica el conocimiento ( a través de lo audiovisual fundamentalmente), pero facilita una vida que no es real.

Las imágenes todo lo visual influye directamente en nuestro imaginario (individual y colectivo), y nos lleva a ver y pensar de una determinada manera. Pongamos un ejemplo:

Si nos imaginamos un paisaje bonito, tranquilo…

Sin embargo esta otra imagen no la hubiéramos pensado…

En definitiva nuestra forma de concebir el mundo ha sido mediatizada por un cuadro, es decir, por la persona de concebirlo de otra persona. Somos menos libres y espontáneos a la hora de pensar y concebir las cosas de lo que pensamos. Los imaginarios cambian: son hijos de las circunstancias en que se desarrollan. “Guernica” no es igual para las víctimas del bombardeo que para nosotros. Lógicamente las imágenes también son influidas por los imaginarios que hay en el momento en el que son creadas o restauradas, transformadas, expuestas al público…etc.

   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A veces las imágenes se alimentan de imágenes o imaginarios anteriores. La relación entre las imágenes es continua, cambia sin parar, a la vez que cambia el mundo. Por eso decimos que el mundo de las imágenes es sistémico. Las imágenes funcionan construyendo el mundo y la identidad a través del imaginario y de las relaciones sintéticas con todo. A través de estas relaciones se abordan cuestiones fundamentales para entendernos como personas, tales como la diferencia de género, la concepción y la vida…etc. Las producciones de los alumnos también están influidas por los imaginarios y son ellas mismas creaciones dialécticas. Dialéctica significa que están matizando y cambiando sus significados sin cesar.

 Identidad.

La identidad es uno de los aspectos más importantes para trabajar en la escuela. Las imágenes influyen en nuestros estereotipos de género o en nuestros modelos de belleza. Pero hay veces que nos encontramos propuestas negativas: Este anuncio de esta primera imagen fue retirado por ser machista.

Es posible desenmascarar los mensajes de imágenes que van dirigidos a veces hacia los más pequeños.

A menudo asumimos el rol que nos asignan sin pensar lo que eso implica.

Performing.

Naturalización.

Los imaginarios hacen que lo que veamos parezca lo lógico, lo natural, lo de sentido común; aunque para nada sea así.

Las imágenes siempre influyen en nuestra identidad.

Participamos del espectáculo de las imágenes de forma que hacemos y actuamos como ella quieren que lo hagamos. Nuestros alumnos también necesitan afirmarse en una identidad sana y constructiva: necesitan reflexionar sobre quienes son y por qué.

A través de las imágenes se muestran modelos de felicidad, basándose en conductas poco positivas: consumo, poder, prestigio, sexo superficial…

Esta imagen da prestigio.

También miedos:

También obsesión:

¿Cuales son las identidades que podemos trabajar?

• La que los medios promocionan sobre los propios niños

• La de los “modelos de éxito”

• La de las supuestas “vidas felices”

• La de nuestro entorno

• La de la cultura de origen de los niños

• La de los “otros”: los excluidos, los inmigrantes, etc

• La de los propios niños de nuestra clase, la de la Escuela, la nuestra…

Un trabajo de identidad sería por ejemplo que le niño contestara a estas preguntas:

-¿Cuáles son mis virtudes, mis fortalezas?

-¿Cómo soy por dentro y por fuera?

-¿Cómo soy? ¿Quién soy?

-¿Y si fuera otro…?

-¿A dónde me gustaría ir; donde me gustaría estar?

-¿por dónde me muevo?

Esto se podría hacer a través de collages, dibujos…

¡Ayudarles a percibir para interiorizar antes de expresar! Tenemos que darle una percepción creadora y una interiorización crítica.

Algunos peligros del arte y las imágenes son por ejemplo:

– La naturalización

– Ideologías y contenidos no evidentes.

– La estatización simplista.

– El emotivismo

– La aceptación de estereotipos creados.

– La intelectualización

Las recomendaciones son mirar más allá de las apariencias y de los relatos hechos y lo más importante CUESTIONARSE. Se trata en suma de ir más allá del “qué” (qué son las cosas, las experiencias, las versiones) y comenzar a plantearse los “porqués” de esas representaciones, lo que las ha hecho posibles, aquello que muestran y lo que excluyen, los valores que consagran…Separarse para ver y comprender (metacognición) y apropiarse del discurso sobre lo las imágenes y la realidad.

• Disminuir el automatismo de mis creencias, actitudes, comportamientos…

• Cuestionar y denunciar las naturalizaciones…

• Poder elegir; ser libre, decidir a dónde dirijo mi mirada, mi deseo…

• Tomar el timón, construir mi propia historia, ser capaz de narrar, ser capaz de ser el narrador; construir una mirada propia.

• No ad-mirar, sino mirar para ver y comprender/comprendernos.

La comprensión nace de la humildad, no del sentido del orgullo del saber, como dijo Susana Tamaro. El pensamiento artístico real es una maravilla. Un pensamiento investigativo, divergente, creativo, preñado de curiosidad y de amor por todo…

El arte no representa. Revela y hace visible.

El arte y las imágenes son entre otras cosas:

• Una invitación a conocer y ser más.

• Un lugar de encuentro y auto encuentro.

• Un catalizador de emociones, vivencias, reflexiones, deseos…

• Todo esto ocurre en el tiempo: es la construcción de un relato (nuestra realidad), en el que vamos dando pasos en uno u otro sentido.

• Una vez vivido en los Friedrich, sentido con Vermeer, encontrado con Adso y Guillermo…cada uno de nosotros ha tenido una ventana, una oportunidad para crecer.

Realizado por:

– Ana Calero Flores

– José Mª Calero Flores

-Emmanuel Guerrero

– Francisco José Batista Rodriguez

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  • anitacalero: jajajaja... =) thank you!
  • Adrian Clavijo: Me encanta tu blog, está muy curradooo!!!!sigue así...
  • Mr WordPress: Hi, this is a comment.To delete a comment, just log in, and view the posts' comments, there you will have the option to edit or delete them.

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